-Loser tu tendrás que ir a una tienda donde vendan varitas compra siete, luego ve a comprar ropa de mago y por ultimo ve al castillo, espera que se me olvidaba unas cosas, compra pergaminos, unas plumas de águila, un tintero de los nuevos esos que cuando gastas un poco de tinta vuele aparecer, compra una escoba, con las gafas de vuelo.

-Vale señor, calculo que estaré en el castillo para la hora de de la cena-Dijo Loser montándose en la escoba, a continuación le dio una patada al suelo y se fue volando.

-¿Todo eso es lo que necesito para mi reclutamiento?-Pregunto Charli subiéndose a la escoba.

-Bueno lo que necesitabas era una parte, por que no íbamos a dejar que fueras con harapos, así que decide comprarte un poco de ropa, para cuando no sean los fines de semana, que puedas ir bien arreglado-Al termina la frase, los amigos de Charli llegaron, pero no se atrevieron a llegar donde estaba Charli por que Dimitri daba un poco de miedo, cuando esta recién levantado.

Pero al final siguieron hasta estar al lado de Charli.

-Nos hemos enterado que te vas, a hacer un reclutamiento a un sitio que ni conoces, para después, luchar contra el Rey Max, así que decidimos venir para desearte la mejor suerte del mundo, tranquilo-Charli se puso un poco desilusionado al saber que tendría que dejar a sus amigos y al pueblo que lo había visto crecer- seguro que tendréis vacaciones o algo por el estilo y así podrás volver con nosotros.

-Charli ya se que este momento es muy importante para ti, pero tenemos que darnos prisa.

-Os escribiré diciendo, como es todo eso, pero creo que vosotros tenéis más suerte que yo me han dicho que allí solo ponen verduras.-Termino la frase y le dio una patada suave para que fuera subiendo lentamente.

Pero Dimitri y Moriel despegaron a toda velocidad y Charli no podía perderlos de vista por que no sabia donde estaba ese castillo así que el también aumento de velocidad, en la cara notaba el suave viento y oía el canto de los pájaros que estaban en el bosque. Charli vio que giraban a la izquierda, el se inclino para el lado izquierdo para dirigirse a la izquierda, el miraba para todos los sitios, para ver si veía el castillo.

-¿Qué haces Charli?, si estas buscando el castillo aun queda media hora de vuelo-Dijo Dimitri.

Al saber eso Charli paro de mirar a todos los lados y se fijo en lo que tenia adelante que le hizo descender un poco para pasar de debajo de la bandada de pájaros, una vez pasada volvió a ascender y aumento de velociodad para llegar a la altura de donde estaban los demás, al pasar cinco minutos le empezó a doler la barriga de hambre, (Espero que pongan un banquete para comer, por que sino me moriré de hambre) pensó Charli mientras, se pasaba un mano por la barriga.

Giraron un poco para la derecha, y empezaron a descender en picado, Charli hecho todo su peso para adelante, para que la escoba se inclinara para abajo, Charli dio un gran impulso para abajo y eso hizo que la escoba se acelerara, Charli no sabia por que estaban descendiendo a tanta velocidad cuando aun no había ninguna zona para aterrizar solo habían árboles, cerro los ojos y los volvió a abrir, pero Dimitri y Moriel ya no estaban allí, Charli hacho todo su cuerpo para atrás para frenar la escoba y evitar chocarse contra los árboles, (Genial, ¿ahora que ago?) pensó Charli.

Siguió lentamente en línea recta buscando algún pueblo, pero solo había árboles.

-AAAA-Grito Charli alguien le había disparado un dardo que le había dado en la pierna derecha, se lo quito y saco la varita, puso la punta en la herida-Estirios lequid- Salio una luz brillante de color azul de la varita, poco a poco fue saliendo el liquido, pero le lanzaron cinco más que le dieron de lleno, que lo dejaron inconsciente.

Charli abrió los ojos y vio que estaba en una cama de paja, con un trapo mojado en la frente se intento levantar pero la mano de un mujer lo hecho para atrás.

-Necesitas, descansar-Escucho Charli una dulce voz, que provenía del otro lado de la cama, giro la cabeza y vio a un chica joven que tenia una cara muy bonita, y su tono de color era moreno, bestia con una especie de manta que le cubría todo el cuerpo.

- ¿Cuánto tiempo llevo aquí?-Dijo Charli metiéndose las manos en los bolsillos, para buscar su varita.

-Lleva dos días aquí.

-¿Dónde esta mi varita?-Pregunto Charli, al ver que no encontraba la varita.

-¿Qué es una varita?-Pregunto la chica levantándose.

-Es un palo, que tiene poder mágico.

-A ya se lo que me dice, el palito que encontraron al lado de usted, la tienen los niños, estarán jugando con el.-Dijo ella muy despreocupada, a lo contrario que Charli.

Dio un salto para ponerse de pie y salio de la choza, que daba a lugar a una pequeña plaza donde en medio había una hoguera grande la plaza estaba rodeada de más chozas, miro para todos los lados y no veía a ningún crió que la tuviera, noto que alguien le estaba estirando de los pantalones, miro para ver quien era, vio que esa niña pequeña que iba con otra manta pero que solo le cubría asta las rodillas, pero lo más sorprendente era que esa niña tenia su varita, alzo la mano y se la quito.

-AAA papa me han quitado mi palo favorito-Dijo la niña casi llorando.

Por todos los sitios salieron guerreros indios vestidos con unos pantalones de cuero, toda la parte de arriba iban pintados con signos de guerra. Al poco tiempo rodearon a Charli y empezaron a dar gritos como locos. En frente de Charli se abrió un pasillo para que pasara un hombre con una gran barba y bestia con pantalones de cuero y chaqueta de cuero, en la cabeza llevaba una corona hecha por plumas de águila y en la mano un cetro. Se fue acercando lentamente a Charli, una vez que llego a la altura de Charli comenzó a hablar:

-Primero el Dios Seyole nos aviso con tu llegada por los cielos, nos dijo que el se manifestaría a través de ti, pero quitarle una cosa a mi propia hija, eso es una ofensa, nos equivoquemos en creer que eras tu, ahora vas a pagar por quitarle a mi hija ese palo.-Los gritos de los guerreros indios subieron de tono, el líder de la tribu dio un golpe en el suelo con el cetro y salio un guerrero que llevaba una hacha.

El guerrero indio empezó a dar hachazos por todas partes, a Charli le costaba esquivarlos.

-Expluso-De la varita salia una onda blanca, que al chocar contra el guerrero indio lo mando volando, aterrizo en el techo de una choza, que al poco tiempo se vino abajo.

Impresionantemente los guerreros Indios se callaron, al ver que había mandado al guerrero tan lejos y sin tocarlo. Charli no sabia lo que hacer, por que ese silencio se empezó a hacer incomodo.

-Tú serás juzgado por la gran sabiduría de nuestra hechicera,-El líder desvió la mirada para ver a su hija que permanecía al lado de Charli, esperando su palo- hija ese palo es malo para ti, no quiero que te acerques a ese hombre, ni a su palo, ahora tira con tu madre.

Al irse la niña de allí, dos guerreros cogieron a Charli por las espaldas hincándole el filo de las hachas en las espaldas.

El líder fue abriendo paso por la multitud detrás iba Charli apresado por los dos guerreros, Charli notaba como los guerreros le iban hincando cada vez más fuerte las hachas, la carne le suplicaba clemencia.

Al llegar a una choza más grande que las demás y que estaba decorada con mantas bordadas.

El líder entro en la choza, pero los guerreros detuvieron a Charli en la entrada, el no podía aguantar más ese dolor en la espalda.

-Soy un mago de las tinieblas y como me sigáis tratando así, llamare a mi padre que la conocen como la muerte.-Le susurro a uno de los guardias indios, que al escuchar eso le soltó y se fue corriendo de allí.

Charli noto un alivio en la parte derecha, ahora ya solo le quedaba uno de los guerreros, le puso la punta de la varita en la garganta.

-Sino quieres morir vete corriendo como a hecho tu compañero-El guerrero lo miro con una cara de terror, mientras que le iba quitando el filo del hacha, una vez quitado se fue por donde se había ido su compañero.

Una vez quitadas las dos hachas noto que le bajaban, gotas de sangre por toda la espalda. El líder tardo cinco minutos más en salir.

-Entra, espera que as hecho con mis guerreros.

-Tenían hambre así que se fueron a comer algo.-Charli recordó que tenia una hambre voraz.

El líder le hizo un gesto para que entrara el no iba a desobedecer, así que entro en la choza, dentro estaba todo cubierto con mantas de color escuro que iluminaba una pequeña hoguera que había en el centro, al lado de la hoguera había una mujer ya anciana de color blanco al contrario que los demás indios, bestia con una manta que le cubría todo el cuerpo, la manta también era de color oscuro.

-Tranquilo joven yo no soy como ellos, antes era una mujer aventurera y me adentre en este bosque, me apresaron y al ver que tenia poderes me aceptaron como su hechicera. Yo le enseñe todo lo que saben, pero yo creo que eso a ti no te interesa, bueno ya que estas aquí te podría leer el futuro, ¿si quieres?-La anciana tenia una voz temblorosa.

-Pero antes me podría dar un poco de comida y curarme las heridas.

-Si que puedo.

Charli se dio la vuelta, la anciana le pasó la mano que se ilumino haciendo que las heridas cicatrizaran, luego se asomo al exterior y le dijo al líder que necesitaba mucha comida para investigar a ese brujo, al poco tiempo entraron unos guerreros con mucha fruta.

-¿Cómo me has podido curar pasándome solo la mano?-Pregunto mientras le daba un bocado a una manzana.

-Ya aprenderás, bueno si me dejas que te lea el futuro sabré si aprenderás o no hacerlo y algunas cosas más, será mejor que comas rápido.-Dijo la anciana sentándose al lado de la hoguera pequeña.

Charli se comió dos manzanas, tres peras y cinco plátanos.

-Ya estoy listo, ¿que es lo que tengo que hacer?

-Siéntate al otro lado de la hoguera, dame tus manos.-La anciana termino la frase tirando unos polvos que cambiaron de color el fuego, el color era azul cielo.

Charli se sentó al otro lado y al fin se dio cuenta que tenia que meter las manos dentro del fuego, se sorprendió al notar que no se estaba quemando, una vez metidas, la anciana hizo lo mismo y estrecharon las manos.

-Rebelarme el futuro de este joven.-A partí de hay la anciana empezó a hablar en un idioma que no entendía Charli al cabo de un momento apareció un pergamino dentro del fuego, pero por la parte de donde estaba Charli no había escrito nada.-En un año sabrás como hacerlo y te convertirás en un gran guerrero, tendrás un ejercito compuesto por muchas razas, el futuro del mundo depende de tus decisiones y conocerás a un hermano tuyo, si al final consigues salir con vida de todas las aventuras que vivirás, encontraras la felicidad eterna, pero una ultima cosa no debes de confiar de nadie ni de tu propia sombra, si confías de alguien morirás en menos de dos años. -al acabar esa frase el pergamino desapareció, y las llamas volvieron a su color original, Charli se quemo las manos al no quietarlas rápidamente.

-Esta segura, de que todo eso es verdad.-Dijo Charli pasándose la mano por la cabeza.

-Eso pasara si tu mueves bien las fichas, si las mueves mal cambiara tu futuro.

Charli se quedo allí dentro hablando con la anciana todo lo que quedaba de día, y de vez encunado se le escapaba una risa de pensar que los indios aun estaban esperando.

-Bueno será mejor que te vallas ya a una choza para dormir, les diré que eres bueno para ellos-Dijo la anciana cuando ya era de noche.

La anciana salia primera, luego salio Charli. Todos los indios estaban allí como si el hubiera entrado, hace poco tiempo.

La anciana se acerco al líder y empezó a decirle algo al oído que nadie aparte del líder consiguió escuchar.

-Tu llévale a una choza que este vacía.-Le dijo al guerrero más cercano-Mañana por la mañana te iras de aquí y no le cuentes a nadie que as estado aquí. Luego más tarde pasaran a llevarte algo de comer.-Termino el líder con desprecio.

Charli no dijo nada, por que el estaba deseando irse de aquel lugar. Siguió aquel guerrero a una choza que estaba más alejada de las demás, se notaba que hacia tiempo que nadie vivía allí. Por que estaba todo lleno de suciedad y animales correteando por dentro de la choza, uno de los animales más numerosos eran las ratas.

-Aquí no pienso dormir.-Dijo Charli con cara de asco.

El guerrero señalo para arriba. Charli miro en esa dirección, allí había una choza encima de una gruesa rama, por fuera estaba muy limpia.

-Nuestra hechicera utilizo su poder para que la casa no se cayera, pero todos los que pasaban por allí se volvieron locos, yo creo que es por que nosotros no estamos hechos para vivir, tan lejos del suelo.-A continuación se produjo un silencio incomodo, que se quebraba con el ruido de los habitantes de la tribu.

-¿Qué tengo que hacer para poder subir a la choza?-Pregunto Charli, la ver que no conseguía ver la forma de llegar allí arriba.

-No se como se hace, la hechicera nos subía con su poder-(Ya entiendo os hacia levitar, pero yo no me puedo hacer levitar a mi mismo, si tuviera mi escoba subiría en menos que canta un gallo, eso es preguntare por ella.) Pensó Charli.

-Cuando me encontráis ti, ¿visteis una escoba?-El guerrero se puso a pensar y Charli se empezó a poner nervioso porque esa escoba le hacia mucha falta para irse de allí.

-Si la encontremos, la dejemos en la choza del guardián.-Charli no sabia quien era el guardián, pero si sabia que si estaba en el pueblo Indio, tenia el suficiente poder para hacer que fuera a el. Saco la varita apunto a un sitio donde no había nada y susurro (Vuencios escoba). No paso nada, pero se oía como algo se acercaba muy rápido, en poco tiempo la escoba llego y se paro en el sitio que había apuntado Charli. El guerrero Indio estaba con la boca abierta y le estaba empezado a caer la baba.

Charli cogió la escoba y se monto encima de ella, despego dándole una patada floja al suelo, la escoba empezó a ascender, pero enseguida paro por que ya había llegado a la choza, se acerco y descendió. Puso lentamente un pie en la madera para ver si la madera era fuerte, comprobó que era la madera más fuerte y resistente que había pisado nunca.

Entro a dentro y comprobó que estaba igual de limpia que afuera, solo era una habitación que constaba de una mesa, una silla y una cama.

Charli dejo la escoba apoyada en una pared, la varita la dejo encima de la mesa y el se echo encima de la de la cama pensando en el futuro que le había rebelado, el tendría un ejercito, se imaginaba con una armadura brillante, a lomos de un caballo negro, parecía increíble el giro que había dado su vida y pensó que como seria el lugar a donde iba, el se imaginaba un gran castillo, con amplias murallas, pero antes de poder imaginar más se quedo durmiendo como un tronco.

Se despertó a media noche debido a los gritos de los indios, (¿Que pasa ahora?) pensó Charli mientras se asomaba por la puerta, vio que el pueblo indio estaba siendo atacado por una manada de licántropos. Los licántropos eran altos y muy corpulentos. Se apresuro a coger su escoba y su varita, salio a fuera y se monto en la escoba, a continuación le dio una patada a la madera y salio lanzado para arriba.

(Será mejor irme de aquí) peso mientras echaba la ultima mirada a ese pueblo indio. Cuando ya estaba a barios kilómetros del pueblo indio. Escucho los gritos de los indios, se le partía el corazón con cada grito. Dio la vuelta y puso rumbo al pueblo. Charli miro para la luna para ver si había alguna nube que la tapara, pero se llevo un gran disgusto al ver que en esta noche estaba totalmente despegado. Cundo ya estaba cerca del suelo, salto de la escoba y levanto la varita.

-Expluso-De la varita salio una bola blanca, que le dio de lleno al licántropo, más cercano. Salio volando y se estrello contra una choza.

Un licántropo venia a toda velocidad contra el, cuando faltaba dos centímetros para que el licántropo le hiciera el placaje, susurro (Elesuora). El licántropo se elevo y lo mando volando contra un tronco de árbol, que al colisionar con el se quedo medio fuera de combate pero, un coco le cayo en toda la cabeza y eso vasto para que no pudiera seguir peleando.

Charli vio a la hija del jefe de la tribu que estaba en medio de la batalla, charli corrió a donde estaba y la cogió fuertemente, en su camino se pusieron dos licántropos.

-Corios-Los cuerpos de los licántropos se llenaron de cortes, algunos eran bastantes profundos y le sangraban a chorro los cortes, pero eso solo hizo que se enfurecieran más. (Esto no funciona con ellos lo más seguro que las heridas se le curen en cinco minutos, si los petrifico no podrán seguir peleando. Y luego buscare a la hechizara para ver si a ella ¿se le ocurre algo mejor?).-Elecius, elecius.

Charli entro en una choza para dejar allí la hija del jefe de la tribu.

-Quédate aquí, pase lo que pase quédate aquí, ¿de acuerdo?-Dijo Charli mientras le ponía una manta por encima.

-Si.

Charli salio para afuera y vio que los licántropos que antes estaban fuera de combate otra vez estaban en funcionamiento. Apunto con la varita a la Choza en que estaban entrando un gran número de licántropos, susurro (Explesians). La Choza exploto en mil pedazos y seguro que los que estaban ahí dentro no volverían a la lucha.

Ahora apunto a la Choza en la que estaba la hija del jefe de la tribu y susurro (Confirman pretection). Alrededor de la Choza se apareció un círculo protector, para que ningún licántropo pudiera entrar dentro.

Charli vio que no muy lejos de donde el estaba el guerrero que le había acompañado a la Choza, que ahora estaba tumbado en el suelo, encima de el había un licántropo.

-Elecius-El licántropo quedo congelado y el guerrero sélo quito de encima. Como agradecimiento le hizo una reverencia rápida y conforme acabo fue ayudar a otro guerrero.

A lo lejos charli vio que la hechicera estaba rodeada de un grupo de licántropos, así que fue corriendo para ayudarle, pero cuando llego la hechicera ya había acabado con todos.

-Hechicera ¿que podemos hacer para que no vuelvan a recuperarse de los ataques?

-Simplemente dormirlos, por que a los primeros que paralizaste ya se le esta pasando el efecto del hechizo.

-¿Qué hechizo hace falta para que se duerman?

-Duiremilo.

-Vale-apunto a un licántropo que pasaba cerca de donde estaba-Duiremilo-no paso nada.

-Tienes que decirlo como si estuvieras, casi durmiendo-Escucho que le decía la hechicera desde otro sitio.

-Duiremilo-Dijo con voz de sueño, pero tampoco pasó nada- Duiremilo-Lo dijo mientras bostezaba, se encendió la punta de la varita y cuando se apago el licántropo al que había apuntado ya estaba durmiendo.

Les llevo toda la noche para conseguir dormirlos a todos.

Al amanecer los licántropos se transformaron en los hombres que eran antes, y estaban muy avergonzados, pidieron disculpas. Pero al final no murió ningún indio como mucho tenían heridas, que en dos días se le curarían.

Los hombres que antes eran licántropos resultaron ser magos, y cuando todo el pueblo estaba reparado, se desaparecieron a otro sitio lejano. Dejando una nueve de polvo blanco.

-Gracias por quedarte con nosotros, -Decía el jefe de la tribu cuando ya estaba atardeciendo y al lado de una gran hoguera- nos equivoquemos al juzgarte, por la valentía que demostraste en la batalla te daremos el honor de ser un miembro de la tribu.-El jefe le tendió un anillo de madera en el, que había dibujado dos hachas cruzadas y en el medio una lanza-Con este anillo, podrás venir cuando quieras y pedir lo que sea por que de ahora en adelante, esta tribu que se conoce como Los Siervos De La Madre Tierra, esta en deuda contigo para toda la vida. Ahora eres libre de hacer lo que quieres.

El jefe de la tribu saco una varita de detrás de la chaqueta de cuero y al igual, lo hicieron los dos guerreros que había a su lado, Charli los miraba sorprendido. Los tres se apuntaron a ellos mismo en la cara para ser más exactos se apuntaron entre ceja y ceja. Las puntas de la varita se iluminaron de un color verdoso, sus cuerpos se empezaron a transformar y una vez terminada la transformación, Charli no pudo creer lo que estaba viendo delante de el estaban Dimitri, Loser y Moriel. Charli se froto los ojos para ver si era imaginación suya pero no, cuando se quito las manos de los ojos ellos seguían allí, lo único que cambio fue que antes estaban un poco serios y ahora estaban sonriendo con una amplia sonrisa.

-Lo sentimos Charli, pero teníamos que ver como te desenvolvías en una pequeña batalla-Dijo Dimitri poniéndole la mano derecha en el hombro izquierdo de Charli.

-¡Entonces todo esto era un montaje, y nada más!-Dijo Charli un poco disgustado y enfadado, creando que la voz sonara bastante fuerte-¡Si anoche me hubiera ido como tenia pensamiento de irme al principio!, ¿¡que habría pasado!?

-Nos habríamos, librado rápidamente de, los licántropos y abríamos ido en tu busca.-A Charli le seguía sorprendió como Dimitri seguía hablando en el mismo tono que antes y asta incluso un poco más tranquilo.

A continuación se creo un silencio incomodo, dejando que se oyeran los ruidos de los animales que vivían en aquel bosque. Charli estaba deseando librarse de Dimitri y de los que ante habían cuidado de el.

-¿Cuándo nos iremos?-Pregunto Charli controlando su voz-y una cosa más este anillo ¿sirve para algo?

-Nos iremos esta misma noche y el anillo si sirve, para algo para llevarlo puesto y nada más.-Loser, parecía más serio cuando estaba Dimitri delante, en el aire apareció una espada-Esta es de la espada que te hablemos, pero mientras que este en el castillo tienes terminantemente prohibido, controlar a la gente con ella.

Charli agarro la empuñadura de la espada, notando como una energía que nunca había notado antes se le metía por el brazo y luego se le esparcía por todo el cuerpo, la giro en distinta direcciones, para compararla con la que el siempre había utilizado, las conclusiones que saco fue que estaba perfectamente equilibrada a lo contrario que la otra y que esta era más liguera que la que antes llevaba. En el aire apareció un cinturón de cuero, en el que había un agujero en el que era grande en el que se metía la espada, luego estaba al lado unos más pequeños que en total eran ocho, pero que solo estaban ocupados sietes por su respectivas varitas, a continuación habían unas cinco bolsitas en las que se metería algo que no sabia Charli.

-¿Qué se mete aquí?-Pregunto Charli mientras se ponía, el cinturón y notando que se apretaba el solo a su cintura.

-Pon los labios en su abertura y lo sabrás-Dijo Moriel. Charli saco una bolsita y puso la abertura en los labios, noto como una gran porción, de la energía que le había dado la espada se había metido en la bolsita, el miro a Moriel-La espada teda una energía, pero la espada siempre va reponiendo la energía que da, calculamos que tarda en reponerla mas o menos, mediodía, entonces creemos estas bolsitas para que cuando la energía de la espada se meta en ti, la metas en las bolsitas y para cuando estés cansado que no puedas seguir, solo tendrás que ponerte una bolsita que este llena en la boca y tendrás las energías como antes de empezar lo que te aya echo perder la energía.

Charli metió la bolsita en su respectivo lugar del cinturón, a continuación apareció un arco de madera, que llevaba incrustado varias joyas que eran muy brillantes de distintos colores, se puso a cogerlo pero más rápido fue Loser.

-Escucha, si tocas esta joya el arco se ara más pequeño-Dijo Lose mientras señalaba a la primera joya de la izquierda que era de color azul, Lose la toco y el arco se fue haciendo tan pequeño que asta lo podía guardar en un bolsillo-Este sirve para que se haga todo lo grande que quieras-la joya era roja y estaba a la segunda a la derecha, Loser lo toco y paro cuando regreso a su tamaño anterior del encogimiento-Esta de aquí sirve para que aparezcan flechas, si lo tocas con un dedo saldrán normales, pero si las tocas con dos dedos saldrán con fuego-Dijo señalando a la joya naranja que era la tercera y la ultima del lado izquierdo, Loser hizo otra demostración para que viera como era.-Esta de aquí sirve para que lances maldiciones….

-¿Qué es una maldición?-pregunto Charli.

-Eso lo aprenderás en tu reclutamiento, y asta que no sepas lo que es, ni como hacerlas, no utilices este botón.-Dijo señalando a la joya amarilla, que era la tercera del lado derecho-Este sirve para que el arco se tense-Dijo señalando a la joya de color marrón que era la segunda del lado derecho, lo pulso y se pudo ver como el arco se iba tensando-Este es para aflojarlo-Era la joya verde, Loser la pulso para que la cuerda se pusiera en el estado anterior.

Loser le paso el arco a Charli, lo único que hizo con el fue tocar la joya azul para que se hiciera lo bastante pequeño como para poder guardarlo en el bolsillo.

A continuación aparecieron unos pantalones de color azul marino, que los cogió antes de que se cayeran al suelo, apareció una camiseta blanca, que también la tubo que coger rápido, también apareció una túnica color azul, que se la puso encima directamente, notando que era muy suave.

-Este es el uniforme que se lleva en el castillo, mañana te lo tendrás que poner.

Y por ultimo apareció una escoba con sus gafas de vuelo a juego. La escoba se mantenía en el aire pero las gafas se cayeron al suelo, Charli las cogió, y se monto en la escoba descubrió que en el borde del final del palo había una joya de color negra haciendo que no resplandeciera mucho, Charli miro a Dimitri con cara de que le explicase para que servia.

-Eso te lo explicara tu profesor de duelo.

-Voy a cambiarme, ahora vuelvo.

Charli le dio una patada al suelo y salio a una velocidad increíble, esa escoba era más liguera a la que estaba acostumbrado a volar, llego en poco tiempo a la Choza que le pertenecía, entro adentro y se cambio de ropa una vez cambiado salio de la Choza y le hecho la ultima mirada, se puso las gafas, lanzo la escoba para adelante y luego salto en ella rápido para que no se fuera demasiado lejos,(Mientras que no controle lo de despegar con esta escoba lo tendré que hacerlo así) pensó Charli.

Fue donde estaba la hoguera y descendió pero no bajo de la escoba, para evitar tener que despegar.

-¿Nos vamos?-Pregunto Charli.

-Pues baja de la escoba no vamos a desaparecer.

-Pero yo no se donde esta ese lugar.-Dijo Charli mientras se bajaba de la escoba.

-Tendrás que agarrarte a uno de nosotros.

Charli se agarro fuertemente a Loser, también agarro a la escoba, hecho una mirada aquellos indios, se paro cuando vio a la hechicera de la tribu que se quedaba allí.

Charli noto como los pies se separaban del suelo, luego se convirtió todo negro, pasaron cinco segundos que para charli fueron cinco horas, cunado sus pies tocaron un suelo de piedra, la oscuridad se fue, dio a lugar a una gran sala donde habían muchas mesas de madera y en cada una habían cuatro sillas, a los lados de las paredes habían grandes ventanales, que alumbraban toda la sala al final de la sala había una gran puerta de oro, tenia dibujado en la parte de la derecha arriba a un enano que saludaba con la mono, en la derecha abajo había un elfo calvo como era muy normal ,saludaba como el enano, en la izquierda arriba había un mago que saludaba igual que los otros dos y por ultimo a la derecha había un humano que también daba la bienvenida con un saludo.

-¿Cómo es que alumbran las ventanas si estamos de noche?

-Es por medio de un hechizo hijo mió-Dijo una voz a sus espaldas.

Charli se giro y pudo ver que aquel hombre era el que aparecía en su cuadro, el hecho a correr donde estaba su padre y lo abrazo con todas sus fuerzas.

-Papa ya se que suena raro pero me podrías decir como te llamas nunca me lo han dicho-Dijo charli mientras se secaba las lagrimas que le caían por la emoción que había sentido.

-Muter es como me llamo y creo que tú te llamas Charli, ¿verdad?

-Si, eso es correcto, pensé que nunca llegaría este momento. Pero al fin a llegado estoy con mi padre.

-Bueno ya veo que te pareces a mi en la estatura pero en la cara me recuerdas a tu madre. Bueno ¿tienes hambre hijo?

-Si me comería un caballo.

-Me parece que no tenemos caballos para comer, pero algunos muslos de pollo habrá para comer. Dimitri llama algún goulin y que venga con algunos muslos.

Dimitri dio una palmada y apareció un goulin era pequeño sus su piernas era muy pequeñas, sus brazos eran largos, y su cabeza pequeña.

-Joven goulin podría traer dos raciones de muslos de pollo.

-Si mi señor ahora vengo.-El goulin término la frase y desapareció.

-¿No os vais a quedar?-Pregunto Muter.

-No, tenemos que hablar con los demás profesores.-Dimitri término la frase y se fue de la sala acompañado de Loser y Moriel.

-Será mejor que nos sentemos en una mesa.-Dijo Muter.

Muter y Charli se sentaron en la mesa más cercana, esperaron a que el goulin volviera con la comida. Y una vez que volvió con la comida empezaron a comer, terminaron en unos diez minutos en terminar.

-Padre eres profesor es por lo que a dicho Dimitri.-Dijo Charli echándose el ultimo trozo de carne a la boca.

-Si, soy profesor para ser más exactos, soy el profesor de duelo de magos.

-¿A que te refieres con ser profesor de duelo de magos?

-A este castillo vienen soldados de todo el mundo y de distintas razas entonces cada raza tienen unos profesores determinados, por que no podrá hacer un humano lo que hace un mago, entones acordemos en que cada raza tendría su propios profesores.

-¿Qué asignaturas tendré?

-Tendrás la mía, la de Sanar, la de Situación Peligrosa, la de criaturas y por ultimo la de pociones.

-Charli ya se que tendrás muchas cosas que contarme pero ya es tarde y mañana tienes que madrugar. Una cosa cuando mañana estés en mi clase no seré el mismo y no me llames papa llámame profesor Muter, no creas que por ser mi hijo voy a ser más blando contigo al contrario y sobre todo con las notas que sacaste cuando accediste al reclutamiento. Oye ¿es verdad que le dijiste en medio del duelo con espada a Dimitri que si tenia problemas de espalda y que le dijiste viejo?

-Si.-Charli vio como Muter se le empezaba a salir una sonrisa de la cara.

-Cuando me lo contó el compañero que te examino no me lo podía creer pero ya veo que era verdad, te acompañare a tu cuarto.

Charli y Muter salieron de aquella sala y dieron a lugar a un pasillo que estaba hecho de piedra también, en conclusión todo el castillo estaba hecho de piedra, el pasillo estaba alumbrado por antorchas encendidas.

Muter dirigió a Charli a su cuarto, cundo Muter abrió la puerta di a lugar a una habitación donde habían cuatro camas, la sala era cuadrada, dos camas en cada lado, con sus armarios propios cada uno, y la final una ventana que daba paso a un paisaje estupendo.

-Se ve que aun no han llegado tus compañeros de las otras razas. Bueno tú duérmete y las ropas que te compremos, están en tu armario pone Charli igual que en la cama, la escoba también esta y tu cinturón y todo lo demás guárdalo hay y una ultima cosa para abrir el armario tienes que abrirlo con esta llave toma y no la pierdas.

Muter le dio la llave y se fue. Charli se fue a al armario de la derecha al fondo y lo abrió.

Allí estaba su escoba, con unas prendas de vestir y un pijama se quito el cinturón y todo lo demás y lo dejo allí, luego se puso el pijama que era de color verde, cerro con llave el armario y quito las sabanas de la cama para echarse en ella, una vez acostado se puso a imaginar como seria Muter dando un clase si seria bueno y malo, pero al final se quedo durmiendo.